Mi Resumen de Verdiales
por Juan Calderón Salas
Esas cosas dan mucha pena, cuando uno lleva lejos de su tierra tanto tiempo y guarda aquellos maravillosos recuerdos de niño.
Naturalmente el que no está fuera de su tierra, durante tantos años, no sabe lo que es eso ni lo que se siente. Por todo ello voy a intentar el ahondar un poco en la historia moderna de Los Verdiales, voy a intentar sacar a la luz algunos detalles que al parecer han quedado olvidados, y conste que con ello solo intento poner mi granito de arena, en la memoria de nuestra Cultura.
Por ejemplo: hay un intervalo “vacío” en el tiempo, de aproximadamente 40 años, que se dicen pronto y según parece se haya desvanecido en la Historia, ya que nadie habla de estos años, me estoy refiriendo a hechos concretos entre los años 1920 hasta el 1960, año en que las juntas del 28 de Diciembre, pasaron de celebrarse en Venta Alegre, a celebrarse en La Venta del Túnel, ubicada en el Partido de Roalabota y no, en el Partido de Verdiales, como leí en un pagina Web. Ahora yo, debido al silencio referente a estos años, me hago ésta pregunta:
¿Qué ocurrió en el transcurso de éstos años, con la Fiesta de Verdiales?.
Yo que salí de mi tierra Los Verdiales, en el año 52 cuando solo tenía 12 años, se lo voy a decir a Uds. Sobre todo a aquellos que no lo sepan. Las juntas del 28 de Diciembre, se celebraron en la Ermita de Los Dolores, o de Verdiales, pues es conocida por los dos nombre, ubicada en lo que (los nativos del lugar), llamamos sencilla y llanamente; “la loma de la Ermita”.
Que dicho sea de paso, esta loma hace de linde entre; los Partidos de Verdiales y el de Roalabota, siendo la Virgen de Los Dolores Patrona de; Verdiales, Venta Larga y Roalabota.
Aquí en ésta Ermita, desde su fundación allá por el 1700 y hasta el 1920, se estuvieron celebrando la junta de “los tontos” el 28 de Diciembre, a partir de 1920 y por los acontecimientos que todos conocemos de la política, etc., las pandas se fueron despegando de las Ermitas, llegando a salir algunas por libre repartiéndose lo recaudado entre ellos, a los cuales creo, dieron en llamarles “Los tragaeras”, reuniéndose en las distintas Ventas de los montes, y éstos a su vez a los que continuaron participando con las ermitas, les llamaron: tontos.
En 1928, D. Francisco Salas Alonso, de apodo “El nene”, hermano del entonces ermitaño; D. Roque Salas Alonso, en su afán de retomar las juntas en la Ermita de Verdiales, formó dos pandas para tal fin, pero al parecer el primer año no tuvo mucho éxito, y menos aún al año siguiente, en consecuencia no se volvieron a celebrar más las Juntas del 28 de Diciembre en la mencionada; Ermita de Los Dolores.
Posteriormente una noche de Abril de 1931, la ermita fue saqueada, desmantelada y los Santos que en ella había quemados, incluido a San Isidro labrador con su yunta de bueyes. Los protagonistas de estos hechos vandálicos fueron una banda de republicanos, vecinos de los mismos Verdiales. Cuando ocurrió todo esto, vivía en la Ermita estando a cargo de la misma como digo anteriormente, D. Roque Salas Alonso, hermano de ”El Nene”, (ambos hijos) del anterior cuidador y sacristán, D. Rafael Salas Molinero, natural de Salas de Los Infantes Burgos, que lo fue aproximadamente desde 1890. A partir de aquellos años, y con todo lo que aconteció despues, no creo que se celebraron más las juntas, en ninguna parte hasta terminada la guerra civil, aunque esto último, no lo puedo asegurar.
Lo que sí puedo asegurar es, que una vez terminada la guerra y reanudadas las juntas del 28 de Diciembre, allá por el año 40, pasaron a celebrarse en Venta Alegre, ubicada en la carretera vieja de Casabermeja, concretamente entre; La Venta Las Ánimas y El Ventorrillo Los Chinos, Creo que esto pertenece a; Venta Larga, allí se estuvieron celebrando hasta que en 1960, el Ayuntamiento de Málaga optó por trasladarlas a la Venta del Túnel, cita en el Partido de Roalabota.
Panda de Los calderones en Venta Alegre; 29 - 12 – 46,
Otra cosa que tampoco se dice es, como en aquellos años todas las pandas en lugar del sombrero usaban gorro, y nada más de vestuario, cada uno iba con lo que buenamente podía. Por este motivo me chocó bastante, cuando leo en otra página Web cosas como ésta; Antiguamente los fiesteros no cuidaban su vestuario.
Y digo yo: ¡¡Pues claro que no, por favor!!... ¿Qué vestuario iban a cuidar los hombres, si no tenían para comprarse unas alpargatas?. Y nadie les subvencionaba nada.